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Has financiado tus estudios con el crédito de estudios KfW (KfW-Studienkredit, en Alemania) y ahora te preguntas cómo funciona en concreto la devolución. La buena noticia: al terminar la carrera tienes un respiro. La mala: sin un plan, la devolución puede salirte más cara de lo necesario. Este artículo te explica fase por fase lo que te espera.

La devolución del crédito KfW sigue un modelo claro de tres fases: fase de pago durante los estudios, fase de carencia después y, por último, fase de amortización. Actualmente, el tipo de interés efectivo anual del crédito de estudios KfW es del 4,62 por ciento (a marzo de 2024); es variable y puede ajustarse dos veces al año.

Fase 1: fase de pago, los intereses ya corren

Mientras estudias y recibes cada mes entre 100 y 650 euros, los intereses ya se van acumulando. Muchos lo subestiman: los intereses no se aplazan, sino que se suman de inmediato a tu deuda. Con un pago total de 30.000 euros a lo largo de cinco años, ya durante los estudios se acumulan unos 3.200 euros de intereses.

Un ejemplo concreto: recibes 450 euros al mes durante 54 meses. Eso suma 24.300 euros de pagos. Con el tipo de interés actual del 4,62 por ciento, tu deuda crece hasta unos 27.800 euros, es decir, 3.500 euros más de lo que realmente has recibido.

Fase 2: fase de carencia KfW, entre 18 y 23 meses de respiro

Tras el último pago comienza automáticamente la fase de carencia del crédito de estudios KfW. Dura entre 18 y 23 meses, según cómo encajen los finales de tus semestres. Durante este tiempo todavía no tienes que amortizar, pero ojo: los intereses siguen corriendo.

Durante la fase de carencia tienes tres opciones. Primera: pagar solo los intereses vencidos para evitar que tu deuda siga creciendo. Segunda: no pagar nada y dejar que los intereses se capitalicen, es decir, que se sumen a la deuda principal. Tercera: empezar ya con amortizaciones voluntarias si ya tienes ingresos.

Ejemplo de cálculo concreto: con una deuda de 27.800 euros, en la fase de carencia de 23 meses se generan otros 2.400 euros de intereses aproximadamente. Si no los pagas, empiezas la fase de amortización con una deuda total de unos 30.200 euros. Si pagas los intereses cada mes (unos 105 euros), tu deuda se queda en 27.800 euros.

Fase 3: fase de amortización, devolución en un máximo de 25 años

La fase de amortización comienza, como muy tarde, 23 meses después del último pago. La KfW te envía un plan de amortización detallado unos tres meses antes. En él figura la cuantía de la cuota, que depende de tu deuda total. La cuota mensual mínima es de 20 euros y la máxima, de 10.000 euros.

La cuota estándar se calcula para que quedes libre de deudas en 10 años. Con una deuda de 30.000 euros, es de unos 310 euros al mes. Pero tienes derecho a subir o bajar la cuota en tramos fijados; entre 20 y 10.000 euros todo es posible.

Un punto importante: la fase de amortización puede durar como máximo 25 años. Si empiezas con cuotas mínimas de 20 euros, el coste se acumula de forma considerable a lo largo del plazo. Con una deuda de 30.000 euros y una cuota de 20 euros, acabarías devolviendo en total más de 52.000 euros, más del doble de la cantidad inicial.

Cómo calcular la cuota: los factores que influyen

La KfW calcula tu cuota en función de tu deuda total al inicio de la devolución. Se persigue un plazo de amortización de 10 años como máximo. La fórmula tiene en cuenta el tipo de interés vigente, tu deuda pendiente y la cuantía de cuota elegida.

Con una deuda de 20.000 euros, la cuota estándar es de unos 205 euros; con 40.000 euros, de unos 415 euros al mes. Estas cifras se calculan con el tipo de interés actual del 4,62 por ciento. En la web oficial de la KfW encontrarás una calculadora de amortización que te calcula de antemano tu cuota personal: https://www.kfw.de/inlandsfoerderung/Privatpersonen/Studieren-Qualifizieren/KfW-Studienkredit/

Amortización anticipada KfW: posible en cualquier momento y sin coste

A diferencia de muchos créditos al consumo, la KfW permite amortizaciones anticipadas gratuitas en cualquier momento. Es decir, puedes pagar de más o cancelar todo el crédito de golpe, sin penalización por cancelación anticipada. Es una enorme ventaja que deberías aprovechar.

En la práctica funciona así: transfieres el importe deseado a tu cuenta de crédito de la KfW con el concepto «Sondertilgung» (amortización anticipada). El importe mínimo es de 100 euros. La amortización anticipada se descuenta de inmediato de tu deuda pendiente y reduce de forma considerable los intereses futuros.

Un ejemplo muestra la diferencia: con una deuda pendiente de 30.000 euros y una amortización estándar a 10 años, pagas unos 8.200 euros de intereses. Si a los dos años haces una amortización anticipada de 5.000 euros, los intereses totales bajan a unos 6.500 euros, es decir, ahorras 1.700 euros.

¿Cuándo compensa más una amortización anticipada?

Cuanto antes hagas amortizaciones anticipadas, más ahorras. Lo que más rinde es amortizar ya durante la fase de carencia o en los primeros años de devolución. También con tipos al alza tiene sentido amortizar más rápido, porque te expones menos tiempo al riesgo de los intereses.

Evolución de los intereses y revisión del tipo: el riesgo variable

Devolución del crédito KfW: cómo pagar tu crédito de estudios

El crédito de estudios KfW tiene un tipo de interés variable que puede revisarse dos veces al año, el 1 de abril y el 1 de octubre. La revisión se basa en el EURIBOR a 6 meses más un diferencial que actualmente es del 1 por ciento. En los últimos años el tipo ha subido notablemente: del 0,05 por ciento en 2021 al 4,62 por ciento en 2024.

Esto significa en concreto que tu cuota mensual puede cambiar. La KfW te informa con antelación de los ajustes. Con una deuda de 30.000 euros, un punto porcentual de diferencia en el tipo supone unos 25 euros al mes. Según las previsiones actuales del Deutsche Bundesbank (el banco central alemán), el nivel de tipos seguirá elevado a medio plazo: https://www.bundesbank.de/de/publikationen/berichte/monatsberichte

Problemas de devolución: las opciones que tienes

Si te encuentras en dificultades económicas, la KfW ofrece soluciones. Puedes suspender la amortización durante un máximo de seis meses: una vez durante la fase de carencia y otra durante la fase de amortización. Los intereses siguen corriendo durante ese tiempo.

Como alternativa, puedes reducir la cuota si tu situación económica lo exige. La KfW lo estudia caso por caso. Importante: ponte en contacto con el banco con tiempo, antes de caer en mora. Los pagos omitidos conllevan gastos de reclamación y pueden dañar tu solvencia.

Otra opción es combinarlo con otras fuentes de financiación. Si recibes, por ejemplo, becas para estudiantes, puedes destinarlas de forma específica a amortizaciones anticipadas. También el dinero ahorrado con descuentos para estudiantes puede servir para saldar la deuda más rápido.

Estrategias para una devolución KfW óptima

La mejor estrategia depende de tu situación personal. Estos son tres enfoques probados:

  • Estrategia de pago rápido: paga desde el principio la cuota más alta posible y aprovecha cada subida de ingresos para amortizaciones anticipadas. Con una deuda de 30.000 euros, al reducir a la mitad el plazo, hasta 5 años, ahorras unos 5.000 euros de intereses.
  • Estrategia de equilibrio: elige una cuota media que puedas afrontar con comodidad y ve creando a la vez un colchón financiero. Usa pagas extra, como la paga de Navidad, para amortizaciones anticipadas anuales de entre 1.000 y 2.000 euros.
  • Estrategia de flexibilidad: empieza con una cuota más baja para tener margen al incorporarte al trabajo y sube la cuota de forma notable tras el periodo de prueba. Tiene sentido si trabajas en un sector con salarios de entrada inicialmente bajos.

El momento ideal para empezar a devolver

También puedes empezar a amortizar antes de que acabe la fase de carencia. Compensa si ya ganas bien. Cada mes que adelantas la amortización ahorra costes de intereses. Con una deuda de 30.000 euros, empezar a amortizar 12 meses antes del final de la fase de carencia te ahorra unos 1.400 euros de intereses a lo largo de todo el plazo.

Aspectos fiscales de la devolución KfW

En Alemania, los intereses del crédito de estudios KfW no son deducibles fiscalmente, ya que se consideran gastos de la vida privada. A diferencia de un crédito de formación para una segunda formación o para formación continua, aquí no existe ninguna ventaja fiscal.

Las cuotas de amortización tampoco tienen relevancia fiscal. Se pagan con el ingreso neto. Por eso, en tu presupuesto cuenta con los ingresos realmente disponibles tras deducir todos los impuestos y cotizaciones sociales.

Cómo leer y entender el plan de amortización

Devolución del crédito KfW: cómo pagar tu crédito de estudios

Tu plan de amortización personal contiene toda la información importante: deuda pendiente, cuota mensual, parte de intereses y de amortización, plazo y fecha previsible de fin del contrato. El plan de amortización es dinámico: cambia cuando se revisan los intereses.

Fíjate sobre todo en la parte de amortización de tu cuota. Al principio pagas sobre todo intereses y la parte de amortización es pequeña. Con el tiempo, la proporción se invierte. Con una cuota estándar de 310 euros y una deuda de 30.000 euros, al principio unos 115 euros se van en intereses y solo 195 euros reducen la deuda.

Cómo evitar los errores más habituales en la devolución KfW

El mayor error es dejar pasar la fase de carencia sin aprovecharla. Si trabajas, paga al menos los intereses o, mejor aún, empieza a amortizar. Segundo error frecuente: elegir la cuota mínima de 20 euros sin un plan concreto. Eso lleva a endeudarse durante décadas.

Tercer error: ignorar la evolución de los intereses. Si los tipos suben, tu cuota puede aumentar de forma considerable. Prevé un colchón y aprovecha las etapas de buenos ingresos para amortizaciones anticipadas. Si quieres estudiar otras opciones de financiación, echa también un vistazo a las posibilidades para estudiar sin depender de tus padres.

Preguntas frecuentes sobre la devolución KfW

¿Cuándo empieza la devolución del crédito de estudios KfW?

La fase de amortización empieza, como muy tarde, 23 meses después de tu último pago. Unos tres meses antes recibirás una carta de la KfW con todos los detalles sobre el inicio de la devolución y tu cuota mensual. La fase de carencia previa sirve para incorporarte al mundo laboral.

¿Cuánto son las cuotas del crédito de estudios KfW?

La cuota mensual va desde un mínimo de 20 euros hasta un máximo de 10.000 euros. La cuota estándar se calcula para que quedes libre de deudas en 10 años. Con una deuda de 25.000 euros son unos 260 euros al mes; con 35.000 euros, unos 365 euros.

¿Puedo devolver el crédito de estudios KfW por anticipado?

Sí, las amortizaciones anticipadas son posibles en cualquier momento y por el importe que quieras a partir de 100 euros. La KfW no cobra penalización por cancelación anticipada. También puedes devolver todo el crédito de una vez y así ahorrar bastante en intereses.

¿Qué ocurre en la fase de carencia de la KfW?

En la fase de carencia, de entre 18 y 23 meses, todavía no tienes que amortizar. Sin embargo, los intereses siguen corriendo y, si no los pagas, se suman cada mes a tu deuda. Puedes pagar intereses de forma voluntaria o empezar ya con la amortización.

¿Cómo calculo mi cuota mensual de la KfW?

La KfW calcula tu cuota estándar a partir de tu deuda total al inicio de la devolución. Como regla general: la deuda total dividida entre 120 meses da aproximadamente tu cuota mensual, intereses incluidos. El importe exacto lo encontrarás en la calculadora oficial de amortización de la KfW en su web.

Conclusión: planifica con estrategia tu devolución KfW

La devolución KfW es planificable si entiendes las tres fases y las gestionas de forma activa. No uses la fase de carencia para aplazar: paga al menos los intereses. Elige una cuota que puedas mantener a largo plazo, pero no la cuota mínima sin necesidad. Y, sobre todo: aprovecha cualquier posibilidad de amortización anticipada.

Con el nivel de intereses actual del 4,62 por ciento, amortizar rápido tiene sentido económico. Cada euro que pagas de más te ahorra costes de intereses. Elabora tu plan de amortización personal, calcula distintos escenarios y decide después con conocimiento de causa. Invertir una o dos horas en planificar puede ahorrarte varios miles de euros. Empieza ya con tu estrategia concreta de devolución.